Endurecimiento

En el Karate o arte de la mano vacía, como sabéis, toda defensa o ataque se realiza sin arma alguna o, mejor dicho, utilizando el propio cuerpo como única arma. Es por ello preciso que cada una de las partes del cuerpo que un karateka usa para tales menesteres esté bien entrenada, resultando así un arma corporal realmente efectiva. Mediante la práctica constante lograremos un endurecimiento progresivo de las áreas de golpeo y blocaje y, con ello, una mayor efectividad en la aplicación de las técnicas. Cualquier gran maestro dedica un buen porcentaje de horas de su entrenamiento a esta tarea de endurecimiento, bien sea por su cuenta, bien con la ayuda de un compañero de entrenamiento y, en cualquier caso, no estaría de más que vosotros incluyeseis alguna rutina de trabajo diaria –o cada dos días- dedicada a estas tareas. A continuación os mostramos una serie de fotos que detallan esta forma de trabajo con compañero, aunque conviene que, además, echéis un vistazo al apartado de ayudas al entrenamiento, en el que se incluyen consejos para la práctica con saco y makiwara, elementos ambos muy útiles en el endurecimiento del cuerpo del karateka.

entrenamiento con compañero

Tener a un compañero de entrenamiento que pueda realizar con vosotros la rutina de endurecimiento os permitirá progresos rápidos, sobre todo, en lo que concierne a las zonas de blocaje. Una forma clásica de entrenamiento de este tipo consiste en situarse de frente al compañero y realizar, por este orden, Soto Uke, Gedan Barai, Uchi Uke y Uchi Barai, alternando el brazo con el que se empieza. Hay varios aspectos a tener en cuenta en el trabajo de Kote Kitai:

1.- Empezad de menos a más, progresivamente, tanto en lo que atañe a la intensidad y fuerza de los golpes como al número de repeticiones realizadas de cada técnica. Veinte sería un buen número del que partir, y a partir de ahí se iría subiendo.
2.- Aplicad el blocaje en la zona adecuada. Evitad que, por rapidez excesiva, el blocaje se efectúe con una zona incorrecta. Si es así, lo notaréis fácilmente, pues un golpe mal encajado –con un hueso en vez de con un músculo- os hará ver estrellas de colores y os dejará inutilizados por el dolor durante un rato.
3.- Tened muy en cuenta el movimiento de rotación del antebrazo en el instante final del movimiento, pues permitirá una aplicación de fuerza mucho mayor.
















































1. Soto Uke
2. Gedan Barai
3. Uchi Uke
4. Uchi Barai

Con la colaboración de Raúl Pardal y José Román Martín.

Texto y fotos: Gaspar J. Barrón

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